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sobre el día a día de nuestra Fraternidad Marianista
Gracias, Anabel. Gracias, Fermín.

Muchos fraternos participamos de distintas tareas dentro de las fraternidades. Algunos dedican su energía a colaborar en las tareas de gobierno; lo hacen de manera silenciosa, sin focos, trabajando para que la realidad de Fraternidades funcione y podamos disfrutar de… Este es el caso de Anabel, secretaria del Consejo, y de Fermín, el tesorero. Con el comienzo de este curso, acaban su dedicación a Fraternidades en esos encargos, y desde el consejo queremos agradecer tantos años dedicados.
Anabel Ramiro pertenece a “Luz y sal”; se incorporó al Consejo como secretaria con nuestro querido Tato; permaneció con Javier y un año, con Chicho. Decir esto es decir que ha hecho mucho trabajo para hacer posible que muchas de las realidades que disfrutamos en Fraternidades funcionen.
Su presencia en el consejo garantizaba la solidez; empezaba con anticipación para conseguir viajes más económicos, aportaba desde su gran conocimiento de Fraternidades, y nos resumía los temas y acuerdos en un acta; su solidez y su constancia hacían que, al final, los temas avanzaran con todos los puntos de vista incluidos.
Te vamos a echar de menos, Anabel. Pero seguro que seguirás aportando a las fraternidades desde cualquier encargo, trabajando para alguna línea de acción (ya estás en el equipo de la línea de formación) y en muchos otros temas.

Gracias, Anabel.
Fermín Fortuño es miembro de “Algo nuevo está naciendo”. Ninguno nos explicamos cómo, además de criar a sus hijos, muchos, trabajar muchas horas, y viajar por motivos profesionales, puede tener tiempo para atender las cuentas de Fraternidades, y hacerlo siempre con una sonrisa y con mucha mucha diligencia. A veces, sufría la falta de información, pero su dedicación y sus conocimientos solucionaban los temas con rapidez; pensad en la Asamblea: los pagos, los cobros, las transferencias… todo dispuesto y solucionado para disponer de las cuentas en poco tiempo; sin olvidarnos de las domiciliaciones ni de la relación con el banco y con su sistema informático (no siempre tan ágil como él…).
Fermín, además de disfrutar de su gran familia, nos va a seguir aportando mucho a Fraternidades, junto con Luisa; y no solo en los números, también en muchas historias que os iremos contando.

Gracias, Fermín.




