¿Has pensado en acompañar a una fraternidad?
Desde el Consejo, nos gustaría dejaros un tema para vuestra reflexión personal este verano: ¿has pensado en ser asesor de algún grupo, en acompañarlo en su recorrido?
Al trabajar la Línea de Jóvenes, nos hemos dado cuenta de que necesitamos fraternos que presten el servicio de acompañar, de ser asesores; un servicio que se puede prestar con:
- Grupos de jóvenes, en su proceso de discernimiento para incorporarse a FFMM.
- Comunidades de adultos, del entorno de la familia marianista, que ya se han respondido las preguntas vitales y están en búsqueda de su lugar como comunidad.
- Y, mirando al futuro, bastante inmediato, necesitamos fraternos y otros miembros de la familia marianista que acompañen a fraternidades concretas.
Somos conscientes de que tenemos que desarrollar una “caja de herramientas” para que los fraternos voluntarios dispongan de eso, de herramientas para desarrollar su servicio como asesores. Y en ese tema estamos ya dando pasos.
Al pensar en el futuro de las FFMM, en la Asamblea de Guadarrama, hablamos de las FFMM del segundo cuarto del siglo XXI. Creemos que es muy bueno que pensemos entre todos, y siempre guiados por el Espíritu, qué significa ser acompañante de una fraternidad; qué significa ser asesor, como lo llamamos ahora. Asesorar suena a dirigir, a marcar el camino. Acompañar, sin embargo, suena a caminar al lado, a estar con, a conocer y querer; suena a escuchar, a realizar preguntas, algunas de ellas incómodas para el que las escucha; suena a poner “encima de la mesa” las cosas del Espíritu, a buscar la voluntad del Padre; suena a discernimiento individual, de la frater y del conjunto de FFMM; y, sobre todo, suena a acompañar en llevar todas estas preguntas a la vida concreta de cada fraterno y de cada fraternidad; a la coherencia entre lo que nos pide el Espíritu y la vida de cada uno de nosotros.
Y tenemos que ser conscientes de que se acompaña de forma distinta a los jóvenes que se están planteando cuál es su lugar en el mundo, a las FFMM de jóvenes que empiezan su camino, a las comunidades de personas adultas que, tras un periodo de reflexión, han decidido incorporarse a FFMM, y, por supuesto, distinto a las fraternidades que llevan un recorrido de varios años o un recorrido “de toda la vida”.
Al Consejo nos parece un reto precioso; y pensamos que tenemos que discernirlo, es decir, encontrar la voluntad del Espíritu, entre TODOS, TODOS, TODOS. Para ello, queremos lanzar este tema en la reunión de responsables y asesores que tendremos en Córdoba el fin de semana del 13 al 15 de noviembre de 2026; por favor, apuntaos la fecha los responsables de cada frater. Queremos que las primeras ideas que se trabajen allí lleguen a cada fraternidad, para que se profundicen en CÍRCULOS DE ESCUCHA durante el resto del curso; y así podremos llevar a las Asambleas regionales de 2027 las conclusiones que habremos discernido, sobre asesores o acompañantes, todos los fraternos.
Gracias por vuestra reflexión, y volvemos en septiembre con este tema.
¡Feliz verano!



