El Consejo sin filtros, Álvaro

Álvaro Navarro, natural de Madrid y naturalmente del Real Madrid.

Álvaro es antiguo alumno del Santa María del Pilar de Madrid, desde sus inicios vinculado al colegio. Primero a través de diferentes extraescolares, en especial su querido fútbol, y después en diferentes actividades pastorales con jóvenes. Si algo le caracteriza, desde luego, es su compromiso y entrega a los demás.

Álvaro Navarro Consejo Provincial FFMM 01

De formación ingeniero de caminos, canales y puertos. Concienzudo y estudioso, Álvaro comenzó sus pinitos en el mundo profesional en empresas vinculadas al mundo ingenieril, Birmingham y Madrid. Para, finalmente, desempeñarse profesionalmente, a la vez que ponía sus talentos al servicio de los más necesitados, en el sector de la inversión de impacto. En definitiva, Álvaro es puente y genera impacto en las personas que lo necesitan.

Ávido lector y de apariencia calmada, Álvaro nunca detiene su mente, a pesar de que hobbies como el pádel y actualmente el golf, intenten evadirle y distraerle de su propósito. Saca tiempo para alimentar su blog con pequeños artículos y piezas literarias en las que plasma con maestría temas de actualidad. Sin duda es una persona atenta al mundo que le rodea y muy curiosa.

Amante de los cónclaves gastronómicos bañados en buenas bebidas, siempre saca hueco para estar y compartir tiempo con sus amigos. Desde luego se rodea de buenas personas, las cuida y siempre está dispuesto a bañar unos buenos torreznos con un Marqués de Riscal.

Álvaro Navarro Consejo Provincial FFMM 02

Todo esto no se podría dar sin la ayuda de sus padres y de su querida hermana mayor. Pero además, Álvaro cuenta con una familia extensa, la natural y la extendida. Dentro de esa extensión está su fraternidad: Dando Vida. Participando activamente en su dinámica diaria, es miembro fundador y promotor de grandes ideas que han permitido a la fraternidad continuar con su actividad “normal” en tiempos no tan “normales” (pandemias, movimientos internacionales, fluctuaciones personales de diferente índole, etc.). Adalid del “estar, rezar, cenar” sobre el que se organiza la fraternidad (sobran las explicaciones de la razón del lema) Álvaro siempre está peleando cómo mantener la unión y mejorando la vivencia de los que tenemos la suerte de vivir la fe en comunidad con él.

Tras su etapa de responsable de Dando Vida, Álvaro continua con su compromiso con Fraternidades asumiendo este nuevo cargo en el Consejo con la ilusión de aprender del resto, la esperanza de aportar fuerza y testimonio vivo y la certeza de que cuidará a las personas y el carisma sobre el que se sustentan las FFMM. Cualquier miembro de fraternidades, actual, antiguo o potencial, puede contar con Álvaro para conversar, pensar y diseñar cualquier mejora que permita intensificar y actualizar la vivencia en comunidad, al más puro estilo “Chaminade”.

Sin más, aunque no es poco, sé que Álvaro estará encantado y disponible para que cada uno de vosotros le conozcáis un poco más. No os lo perdáis. Lo único, intentad respetadle los martes y miércoles de 21h-23h, probablemente estará jugando su Real Madrid.

Carta Asesor Provincial

Queridos fraternos

Dentro de poco se cumplirá un año de nuestra asamblea. En estos días muchas de nuestras comunidades vuelven a sus encuentros, programaciones, proyectos, etc. A partir de ahora la rueda de la vida retoma su caminar tras el descanso de las vacaciones. Os invito a mirar la vida como un regalo de Dios porque, como bien sabéis, poner una vida en marcha y sostenerla requiere mucho amor y sólo Dios puede darlo. Mirad todo ese amor que mueve nuestras vidas y las de los que nos rodean. También os pido que echéis un vistazo al don de la fe que va mucho más allá de lo “comprometido” o de lo “cumplidores” que seamos. La fe tiene que ver con nuestra capacidad de conocer y reconocer todo ese afecto que Dios nos regala cada día y abrirnos a él. Para hacerlo bien necesitamos ponernos en manos de María y dejarnos formar en su seno maternal.

01-Identidad FMPM Color

Hemos sido llamados a vivir en Alianza con ella; que no es otra cosa que dar a luz al amor que Dios va gestando en nosotros. Así ayudaremos a hacer crecer a la Iglesia. Que sea, pues, ese amor el que nos mueva, el que nos impulse a participar activamente de la vida de la propia comunidad, el que nos corresponsabilice en la vida de las fraternidades, el que nos anime a sentirnos Familia Marianista, el que despierte en nosotros el deseo de ser iglesia y el que nos empuje a llevar a Cristo a todas las personas de nuestro mundo, en especial a los más necesitados.

Con ese amor de Cristo derramado en la Cruz y actualizado en cada eucaristía os invito a disfrutar de un nuevo curso marianista. Que Jesús y María nos acompañen.

Septiembre 2026
Paco Calancha sm

¿Has pensado en acompañar a una fraternidad?

Desde el Consejo, nos gustaría dejaros un tema para vuestra reflexión personal este verano: ¿has pensado en ser asesor de algún grupo, en acompañarlo en su recorrido?

Al trabajar la Línea de Jóvenes, nos hemos dado cuenta de que necesitamos fraternos que presten el servicio de acompañar, de ser asesores; un servicio que se puede prestar con:

Somos conscientes de que tenemos que desarrollar una “caja de herramientas” para que los fraternos voluntarios dispongan de eso, de herramientas para desarrollar su servicio como asesores. Y en ese tema estamos ya dando pasos.

Al pensar en el futuro de las FFMM, en la Asamblea de Guadarrama, hablamos de las FFMM del segundo cuarto del siglo XXI. Creemos que es muy bueno que pensemos entre todos, y siempre guiados por el Espíritu, qué significa ser acompañante de una fraternidad; qué significa ser asesor, como lo llamamos ahora. Asesorar suena a dirigir, a marcar el camino. Acompañar, sin embargo, suena a caminar al lado, a estar con, a conocer y querer; suena a escuchar, a realizar preguntas, algunas de ellas incómodas para el que las escucha; suena a poner “encima de la mesa” las cosas del Espíritu, a buscar la voluntad del Padre; suena a discernimiento individual, de la frater y del conjunto de FFMM; y, sobre todo, suena a acompañar en llevar todas estas preguntas a la vida concreta de cada fraterno y de cada fraternidad; a la coherencia entre lo que nos pide el Espíritu y la vida de cada uno de nosotros.

Y tenemos que ser conscientes de que se acompaña de forma distinta a los jóvenes que se están planteando cuál es su lugar en el mundo, a las FFMM de jóvenes que empiezan su camino, a las comunidades de personas adultas que, tras un periodo de reflexión, han decidido incorporarse a FFMM, y, por supuesto, distinto a las fraternidades que llevan un recorrido de varios años o un recorrido “de toda la vida”.

Al Consejo nos parece un reto precioso; y pensamos que tenemos que discernirlo, es decir, encontrar la voluntad del Espíritu, entre TODOS, TODOS, TODOS. Para ello, queremos lanzar este tema en la reunión de responsables y asesores que tendremos en Córdoba el fin de semana del 13 al 15 de noviembre de 2026; por favor, apuntaos la fecha los responsables de cada frater. Queremos que las primeras ideas que se trabajen allí lleguen a cada fraternidad, para que se profundicen en CÍRCULOS DE ESCUCHA durante el resto del curso; y así podremos llevar a las Asambleas regionales de 2027 las conclusiones que habremos discernido, sobre asesores o acompañantes, todos los fraternos.

Gracias por vuestra reflexión, y volvemos en septiembre con este tema.

¡Feliz verano!