ACTUALIDAD FFMM

Blog

Últimas novedades, noticias, eventos, etc.
sobre el día a día de nuestra Fraternidad Marianista

Convivencia La Burbuja Madrid

Hay citas que, de tanto repetirse, terminan formando parte de lo que somos. Y para La Burbuja, septiembre es una de ellas. Como cada septiembre desde hace ya 25 años,
Fraternidades Marianistas Provincia de Madrid

Fraternidades Marianistas Provincia de Madrid

publicado el 29 septiembre 2026

Hay citas que, de tanto repetirse, terminan formando parte de lo que somos. Y para La Burbuja, septiembre es una de ellas.

Como cada septiembre desde hace ya 25 años, los días 19 y 20 volvimos a encontrarnos para celebrar nuestras convivencias de inicio de curso. Una cita que tiene algo de vuelta a casa, de reencuentro después del verano y, sobre todo, de volver a poner la vida en común.

Porque para nosotros empezar el curso no consiste solo en sacar las agendas y mirar qué tenemos por delante. Venimos del verano, de un tiempo en el que intentamos bajar el ritmo, descansar, disfrutar de nuestras familias y también reposar un poco la vida. Y llegamos a septiembre después de haber revisado nuestros proyectos personales de vida y con una pregunta que, de una forma u otra, nos acompaña desde hace muchos años: ¿qué quiere Dios de mí, de nosotros, en este momento de nuestra vida?

convivencia la burbuja sept 2026 ffmm madrid 01

Puede parecer una pregunta grande. Y lo es. Pero hemos aprendido que se responde poco a poco, compartiendo la vida tal y como viene.

Por eso estas convivencias tienen mucho de intimidad y también de vulnerabilidad. Nos contamos dónde estamos, qué nos preocupa, qué nos ilusiona, qué nos está costando y qué motivos tenemos para dar gracias. Nos escuchamos. Nos acompañamos. Y durante unas horas ocurre algo que quizá sea difícil de explicar desde fuera: la comunidad se hace una ante los retos, las dificultades y también ante las alegrías de cada uno.

Y así llevamos 25 años.

Eso significa también que nuestra comunidad ha crecido. Y mucho.

Hoy en La Burbuja somos 22 adultos y más de 30 niños. Así que allí nos fuimos todos: más de 50 personas dispuestas a compartir un fin de semana juntas. Los mayores con nuestros proyectos de vida, nuestras conversaciones y nuestras preguntas. Y los pequeños llenando cada rincón de carreras, juegos, risas y ese maravilloso caos que inevitablemente acompaña a una comunidad con tantos niños.

El lugar también empieza a ser parte de nuestra historia. Volvimos a la casa de las hermanas de Sotillo, donde nos sentimos ya casi como en nuestra propia casa. Hay lugares que uno termina asociando a determinados momentos de la vida y, para nosotros, Sotillo empieza a ser uno de ellos.

Y en medio de todo lo vivido durante el fin de semana tuvimos, además, uno de esos pequeños regalos que a veces aparecen cuando menos los esperas.

El sábado en la tarde acudimos juntos a celebrar la Eucaristía a la iglesia del pueblo. Allí nos recibió Cecilio, su párroco, con muchísimo cariño. Nos hizo sentir parte de la celebración, nos dejó cantar —algo que tratándose de nosotros siempre agradecemos especialmente— y nos regaló una homilía que parecía, literalmente, hecha a medida para La Burbuja.

convivencia la burbuja sept 2026 ffmm madrid 02

El Evangelio era el de los trabajadores de la viña (Mt 20,1-16).

Y después de todo lo compartido durante el fin de semana, no podía encajar mejor.

Un Evangelio que vuelve a recordarnos que la lógica de Dios no siempre es la nuestra. Que sus caminos descolocan nuestros cálculos, nuestras comparaciones y nuestra forma de medir. Que Dios no lleva nuestra contabilidad. Que su manera de mirar está marcada por una generosidad y una misericordia mucho mayores que las nuestras.

Y quizá eso era precisamente lo que necesitábamos escuchar para empezar este nuevo curso.

Después de pasar un fin de semana poniendo sobre la mesa nuestras vidas, nuestros proyectos, nuestras dudas, nuestros aciertos y también nuestras fragilidades, el Evangelio volvía a colocarnos ante lo esencial: dejarnos sorprender por los caminos de Dios y confiar en que Él sigue saliendo a nuestro encuentro, en momentos distintos y de maneras diferentes.

Volvimos a casa el domingo con niños cansados, coches cargados, alguna que otra hora de sueño pendiente y, seguramente, más preguntas que respuestas.

Pero también volvimos con la sensación de haber hecho, una vez más, algo profundamente nuestro.

Parar. Mirar nuestra vida. Compartirla. Ponerla delante de Dios. Y volver a caminar juntos.

25 años después, aquí seguimos.

Y comienza un nuevo curso.

Carmen Storch de Gracia
Fraternidad La Burbuja, Madrid

¿Te ha gustado el artículo? Compártelo en redes sociales
[social_warfare]

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 + diez =

Misión compartida: desafío y esperanza 
para la vida de la Iglesia

Si algo caracteriza a la familia Marianista es el espíritu de familia que la define, 
donde religiosos y laicos recogen la pluralidad de realidades eclesiales bajo el paraguas de la misión compartida
FORTES MarianistasAcción Marianista para el DesarrolloApp Juntos en Oración (Android)Biblioteca Digital Marianista
Subir
calendar-fullchevron-down