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sobre el día a día de nuestra Fraternidad Marianista
Cincuentenario de Isaías XI

Este verano, estando en Ferrol con Juan Antonio y Margarita, fraternos de «Fraticelli» que viven allí desde hace años, nos recordaron que hacía 50 años había comenzado la construcción de la casa de Isaías XI.
La idea había surgido en la comunidad de San Mateo: soñaron con tener una casa de espiritualidad cerca de Madrid, en la que poder reunirse.
Es verdad que ya existía una casa en Zarzalejo pueblo, vinculada a la parroquia de Vallecas y a CEMI, en la que se reunían y donde se celebraban convivencias. Pero sucedió entonces que una buena señora, que conocía a Francisco García de Vinuesa, decidió hacer la donación de un prado a los marianistas, con la condición de que se construyera una casa de oración en la finca en la que están las lagunas de Castrejón.

Este prado ya lo tenían fichado Lié y Antonio González Paz cada vez que pasaban por la carretera de Peralejo a Zarzalejo, cuando veían un cartel pequeñito que decía «Se vende».
Y así, en el año 1976, se inició el proyecto de Isaías XI.
Un grupo de laicos, arquitectos, ingenieros y empresarios ayudó a los marianistas en el primer proyecto, y para iniciar las obras se pidió una aportación voluntaria de 1 000 pesetas a todo el que quisiera colaborar.
Y allí acudió, en las vacaciones de verano, un grupo de adolescentes, para cavar los cimientos de la casa, y que dormía en tiendas de campaña en el prado.

Y se fue haciendo realidad la «Utopía creadora».
«Isaías quiere ser un lugar donde el hombre pueda, con sus hermanos, contemplar las maravillas de Dios y decirle Padre Bueno del Cielo.
Sea el mismo para el hombre y se sienta querido y acogido.
Encuentre en el trabajo no solamente el fruto del sudor sino, sobre todo, el cálido sabor de la ternura.
Comparta la alegría de saberse amigo de Dios y de los demás.
Sea cobijado por el mismo techo, arropado por el mismo fuego y alimentado por el mismo pan.
Expulse el dinero del gran cofre del miedo y lo transforme en una espada fraternal para defender el derecho de cantar y la fiesta en que Jesús llegó.
Experimente la paz, la concordia y la reconciliación.
Haga posible que habiten juntos el lobo y la oveja, la pantera y el cabrito, la vaca y el oso, y todos sean conducidos por un niño que juega con la serpiente sin buscar nada a cambio.
Se sienta libre como la creación que lo rodea y anuncie la esperanza de una tierra nueva».
Y la casa fue creciendo. Y tuvimos luz (hasta entonces nos alumbrábamos con quinqués y velas). Y después de las reuniones y convivencias, dormíamos todos en el suelo, en sacos de dormir y con mantas.
Y tuvimos celdas para dormir; y, sobre todo, una maravillosa capilla, en la que se han celebrado muchas pascuas, muchas bodas y muchos bautizos.
El pasado 10 de octubre decidimos hacer una celebración de los 50 años de Isaías, y convocamos a los religiosos, a las religiosas, a los laicos de CEMI y Fraternidades, y a muchas personas que durante estos años tuvieron relación con Isaías.
Allí acudimos unas 60 personas.

Tuvimos la suerte de que Lié Martí vino desde Aljimia para estar con nosotros.
Celebramos una eucaristía, presidida por Antonio González Paz y concelebrada con Nano Crespo.
La homilía fue una puesta en común de las experiencias personales de lo que había sido Isaías para los que estábamos allí. Yo me quedé impresionado por la riqueza de las aportaciones que se transmitieron. Y estas palabras me hicieron ver cada vez más claro la importancia de mantener Isaías como casa de oración y de encuentro.
Después de la celebración, cerca de la cruz marianista, plantamos un roble, en recuerdo del cincuentenario, con la ayuda de David Cantón, que cavó un hermoso hoyo. Y allí, reunidos, cantamos juntos la Salve.

Después compartimos una rica merienda, como es habitual en las fiestas, con lo que cada uno había aportado, y gozamos de un maravilloso atardecer.
Desde hace cuatro años se ha formado un grupo con el nombre de Isaías XI, en el que participa Iñaki Sarasúa, Javier Pérez Valencia, cemitas y fraternos, y que nos encargamos del mantenimiento y de organizar la ocupación de la casa, y en el que, por supuesto, estáis invitados a colaborar.
Fdo. Mercedes Moreno Cervera y Cecilio González Espejo (Fraticelli)
Ah … y desde esa utopía de Isaías XI os pedimos colaboración. Leer abajo y gracias




