ACTUALIDAD FFMM

Blog

Últimas novedades, noticias, eventos, etc.
sobre el día a día de nuestra Fraternidad Marianista

En memoria de José María Osborne sm

El carisma marianista: todos los vinculados a la Familia Marianista hemos escuchado esta expresión alguna vez, de algún religioso, laico o profesor. Pero muchos privilegiados lo aprendimos no con una clase teórica, sino con experiencias y vivencias personales
Fraternidades Marianistas Provincia de Madrid

A Jose María Osborne Ysassi:

El carisma marianista: todos los vinculados a la Familia Marianista hemos escuchado esta expresión alguna vez, de algún religioso, laico o profesor. Pero muchos privilegiados lo aprendimos no con una clase teórica, sino con experiencias y vivencias personales.

Cuando estas experiencias te mueven y te tocan el corazón, acabas marcado de por vida: te inducen a un estado en el que quieres ser y vivir como ellos y sobre todo ocurre porque esto se transmite con un profundo carácter humano. Esa es la clave.

En memoria de José María Osborne sm 02

Esto que escribo no es algo teórico, sino práctico y en mi caso, fue el padre Osborne el que más me lo transmitió en mi etapa en como alumno. ¿Cómo es posible que un anciano de setenta y muchos años cautivara a chavales en la adolescencia? La respuesta es común a otros muchos Marianistas: por su humanidad. Porque era una persona cuya identidad, por extraños y muchas veces no los más «rectos» caminos quedó desde una temprana edad vinculada a la Familia Marianista, porque sabía reconocerse pecador —o como nos comentó alguna vez: revoltoso—, porque sabía tranquilizar y acompañar con un profundo sentimiento de comprensión a las personas que se acercaban a él y porque realizó durante su vida numerosas acciones que dejaron más que clara su implicación con muchas personas, con nombres y apellidos.

Y es que, como ya he dicho, esto que escribo no es algo teórico, sino experiencia. Solo una persona tan enamorada de Dios podía sentarse en una silla, cerrar los ojos y aun así mirarte tan profundamente, hablarte durante horas sobre la Fe, su vida y su vocación haciendo que te sintieras identificado y te tocara. Porque no ocultaba sus faltas y hablaba a la persona, con humildad. Solo alguien con la experiencia verdadera de sentirse amado podía amar y transmitir el amor de forma tan sincera, porque no es fácil hacer reconocer que somos hijos de Dios y criaturas amadas, que Dios quiere tener una relación personal con cada uno de nosotros y pedir perdón y dar las gracias. Solo alguien así podía implicarse con el necesitado y el vulnerable, tendiendo una mano acompañada de una sonrisa.

En memoria de José María Osborne sm 01

En todos los integrantes de la Familia Marianista, carisma e identidad se funden haciéndonos misioneros únicos e irrepetibles, portadores del Espíritu Santo, pero quizás, en estos momentos que vive la familia marianista de transición y búsqueda del nuevo futuro, puede que sea el momento de echar la vista atrás para fijarnos en modelos como Josemari para recalcar que lo importante no son objetivos ni metas concretas sino ser y estar.

Démosle gracias a Dios por su vida y la de otros tantos que entregaron su vida por el Amor.

Por Diego Torregrosa, Fraternidad Cream Jerez

¿Te ha gustado el artículo? Compártelo en redes sociales
[social_warfare]

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

veinte + diecinueve =

Misión compartida: desafío y esperanza 
para la vida de la Iglesia

Si algo caracteriza a la familia Marianista es el espíritu de familia que la define, 
donde religiosos y laicos recogen la pluralidad de realidades eclesiales bajo el paraguas de la misión compartida
FORTES MarianistasAcción Marianista para el DesarrolloApp Juntos en Oración (Android)Biblioteca Digital Marianista
Subir
calendar-fullchevron-down